Alba Cortés

Artista

Alba Cortés (Cáceres, 1991) es doctora en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla (2021),

donde también se licenció en Bellas Artes (2014) y realizó el Máster en Arte: Idea y Producción

(2016). Tras disfrutar de una beca PIF como docente e investigadora el Departamento de Pintura

de la misma facultad durante cuatro años, actualmente vive y trabaja en esta ciudad centrada en

el desarrollo de su obra plástica, muy relacionada con los resultados de su investigación doctoral.

Ha realizado estancias de producción internacionales en el MTU Crawford College of Art and

Design (Cork, Irlanda) y en la facultad de bellas artes de la Universidad de Lisboa (Portugal).

Participa activamente en exposiciones tanto individuales como colectivas, dentro y fuera del

ámbito nacional. Ha sido seleccionada en convocatorias como BIUNIC 2019, A Secas (CAAC,

2017), ProjectARTE (2016) o II Beca de Paisaje Altea (2016).

Cuenta con numerosos reconocimientos y premios, destacando la obtención del primer premio en

certámenes como el XLIX Salón de Otoño, premio Ateneo Mercantil de Valencia (2019),

el XLVII Certamen Internacional de Pintura de Paisaje de Alcalá de Guadaíra (2019), el XIII del

Premio de Pintura Club del Arte Paul Ricard (2017), o el premio en la categoría de pintura en el

II Certamen de Artistas Emergentes Universidad de Loyola (2020).

Tiene obra en los fondos de la colección Paul Ricard, el Ateneo Mercantil de Valencia, el Museo

de Santa Clara (Zafra), el Ayuntamiento de Utrera, el Ayuntamiento de Morón de la Frontera, la

fundación Caixaltea (Altea), la Universidad Miguel Hernández de Elche, el Centro Ocaña

(Cantillana), la Universidad Loyola o el MTU Crawford College of Art and Design (Irlanda).

STATEMENT

En su proceso creativo, incluye la obtención de imágenes a partir de derivas tanto físicas como

virtuales, relacionadas con el entorno natural. Investigando sobre la complejidad del concepto de

paisaje en la época contemporánea, aborda la traducción pictórica de la experiencia en el entorno

valorando los estímulos que condicionan nuestra mirada, con el objetivo de reivindicar el

potencial del lenguaje plástico en el tiempo de lo tecnificado.